Procesos Metalúrgicos: prevención de riesgos durante la refinación de metales

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31 Mayo, 2017

Durante los procesos metalúrgicos, es necesario utilizar el equipo de protección personal, de esa forma se minimizan los accidentes y lesiones en los operarios. (Foto referencial: www.gasnaturalgnu.com)

Obtener metales requiere de un conocimiento absoluto de los riesgos que esto puede generar. Los Reglamentos de Seguridad y Salud Ocupacional en Minería, establecen normas que deben ser cumplidas estrictamente. El personal tiene la obligación de cumplir con los estándares, procedimientos y prácticas para un trabajo preventivo.

En la producción y refinación de metales, se produce una serie de reacciones físico-químicas que separan los componentes valiosos de las materias inservibles. El resultado es un metal que contiene cantidades controladas de impurezas.

La fundición y refinación primaria producen metales directamente a partir de concentrados de mineral, mientras que la fundición y afino secundarios los producen a partir de chatarra y residuos de procesos. La chatarra está formada por fragmentos y piezas de componentes metálicos, barras, virutas de torno, chapas y alambre que están fuera de especificación o desgastados pero pueden reciclarse.

La producción de metales refinados generalmente utiliza dos tipos de tecnologías de recuperación, los pirometalúrgicos y los hidrometalúrgicos.

En los pirometalúrgicos se utiliza calor para separar los metales deseados de otros materiales. En estos procesos se aprovechan las diferencias entre potenciales de oxidación, puntos de fusión, presiones de vapor, densidad o miscibilidad de los componentes del mineral cuando se funden.

Las tecnologías hidrometalúrgicas se basan en que los metales deseados se separan de otros materiales utilizando técnicas que aprovechan las diferencias de solubilidad o entre las propiedades electroquímicas de los constituyentes mientras se encuentran en solución acuosa.

Al realizar alguno de estos procesos se debe tener en cuenta la prevención de los riesgos para la salud y hay que recordar que los accidentes en la industria metalúrgica es fundamentalmente una cuestión educativa y técnica.

Con miras a prevenir los riesgos para la salud es sumamente útil mantener un intercambio de información y colaboración armonioso entre los departamentos de planificación, línea, seguridad y medicina del trabajo. Las medidas preventivas mejores y más baratas son las que se adoptan en la etapa de planificación de una nueva planta o proceso. Al planificar las nuevas instalaciones de producción, hay que tener en cuenta al menos los siguientes aspectos:

• Se ha de confinar y aislar las fuentes potenciales de contaminantes aéreos.

• El diseño y ubicación del equipo de proceso debe permitir un fácil acceso para las operaciones de mantenimiento.

• Las áreas en que pueden aparecer riesgos súbitos e inesperados deben supervisarse continuamente.

• Han de existir señales e indicaciones de advertencia apropiadas. Por ejemplo, las zonas en que pudiera darse exposición a arsenamina o ácido cianhídrico, deben ser objeto de continua vigilancia.

• La adición y manipulación de los productos químicos tóxicos utilizados en el proceso debe planificarse de manera que se evite la manipulación manual.

• El control de higiene industrial debe incluir dispositivos de muestreo personal con el fin de evaluar la exposición real de cada trabajador siempre que ello sea posible. El control fijo y regulador de gases, polvos y ruidos ofrece una visión general de la exposición, pero su papel en la valoración de la dosis de exposición es solo complementario.

• En la planificación del espacio, hay que tener en cuenta las necesidades de futuros cambios o ampliaciones del proceso, de manera que no se deterioren los niveles de higiene industrial de la planta.

• Debe existir un sistema continuo de formación y educación del personal de higiene y seguridad, así como de los capataces y trabajadores. En especial, los trabajadores nuevos deben ser rigurosamente informados de los posibles riesgos para la salud y de cómo prevenirlos en sus respectivos ambientes de trabajo. Además, cada vez que se introduzca un nuevo proceso deberá impartirse la correspondiente formación.

• Las prácticas de trabajo son importantes. Por ejemplo, la mala higiene personal en la comida y fumar en el lugar de trabajo pueden aumentar considerablemente la exposición personal.

• La dirección de la empresa debe poseer un sistema de control de la salud y seguridad que facilite los datos adecuados para la toma de decisiones técnicas y económicas. A continuación se indican algunos de los riesgos y precauciones específicos de los procesos de fundición y refinación.

El trabajar con productos fundidos o refinados tiende a incrementar el nivel de lesiones en los trabajadores que manipulan estos elementos, es más elevado que el de la mayoría se sectores. Entre los incidentes más comunes están las salpicaduras y derrames de metal fundido y escoria que provocan quemaduras; explosiones de gas y por contacto de metal fundido con agua; colisiones con locomotoras y vagonetas en movimiento, grúas móviles y otros equipos móviles; caída de objetos pesados; caídas desde lugares altos, y lesiones por resbalar y tropezar con obstáculos en el suelo y en las pasarelas.

Las medidas de prevención que se toman, con carácter de obligación, es contar con el equipo de protección personal (EPP) apropiado, cascos, calzado de seguridad, guantes de trabajo y ropas protectoras; almacenamiento correcto, conservación y mantenimiento del equipo; normas de tráfico para el equipo móvil y un programa de protección contra caídas.

Otro factor importante es la exposición al calor intenso. Las enfermedades postérmico, como los golpes de calor, es una de las situaciones más constantes, ya que el trabajador está muy cerca de las calderas así como de la radiación infrarroja procedente de los hornos y del metal fundido.

La prevención de estas enfermedades consiste en utilizar pantallas de agua o cortinas de aire delante de los hornos, refrigeración puntual, cabinas cerradas y provistas de aire acondicionado, ropas protectoras contra el calor y trajes refrigerados por aire, que proporcionen tiempo suficiente para la aclimatación, pausas de descanso en zonas refrigeradas y un suministro adecuado de líquidos para beber con frecuencia.

Durante el proceso de fusión de los metales, los operarios se exponen a diversos tipos de polvos, humos, gases y otras sustancias químicas peligrosas. En el momento en que se realiza el machaqueo y la trituración de mineral puede provocar altos niveles de exposición a sílice y a polvos metálicos tóxicos como el plomo, arsénico y cadmio.

Durante los procesos de mantenimiento de los hornos, también es probable que los trabajadores se puedan contaminar con los polvos que se encuentran dentro de ellos. En las operaciones de fusión los humos metálicos constituyen un problema serio a la salud de los metalurgistas.

El control de polvos se puede mantener controlado mediante procesos de confinamiento, ventilación local y de dilución, mojado de los materiales, reducción de su manipulación y otros cambios en el proceso.

El fundir metales sulfurosos y de monóxido de carbono de los procesos de combustión, producen muchos gases de dióxido de azufre, por ello es imprescindible la ventilación de dilución y la ventilación por extracción local (VEL).

Como implementos para el personal, se debe utilizar protección cutánea y ocular, y ventilación por extracción local. Es importante mencionar que al realizar este tipo de actividades industriales es necesario utilizar lentes de protección de montura ajustada y pantallas faciales, esto evitará que el deslumbramiento y la radiación infrarroja producidos por los hornos y el metal en fusión, pueden provocar lesiones oculares, incluso cataratas.

Los altos niveles de radiación infrarroja pueden ocasionar lesiones en la piel, a menos que estén recubiertas con ropa protectora. El uso de protectores auditivos disminuirá la pérdida auditiva producto del machaqueo y la trituración del mineral, los ventiladores de descarga de gas y los hornos eléctricos de alta potencia.

La empresa metalúrgica tiene la obligación de implantar un programa de conservación auditiva que incluya pruebas audio-métricas y de formación al respecto.

Al seguir estas recomendaciones, la integridad del personal que se dedica a la fundición de metales será controlada y así se evitarían incidentes laborales.