El control de la erosión y la contaminación en la minería es una actividad necesaria para preservar la calidad y cantidad del agua

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10 Febrero, 2017

La revegetación es una tarea elaborada por las empresas mineras para controlar la erosión en las zonas aledañas a los yacimientos. (Fuente: perupaisminero.com / Perú)

Las actividades de minería han representado en diversos países de América Latina, sobre todo en las últimas décadas, más de la mitad del total de exportaciones realizadas. Debido al impacto ambiental que ocasionan sus operaciones sobre las aguas. En todos los proyectos extractivos es imprescindible contemplar los medios necesarios para el control de los vertidos y la prevención de la contaminación de las aguas durante la fase de explotación y tras el cierre de los yacimientos.

Para la especialista de la Cámara Minera del Perú, Dra. Elzbieta Skupien Balon, “La protección de la calidad y cantidad de agua debe permanecer como la meta primordial de cada compañía minera. Por eso se deben tomar las medidas necesarias para resguardar sus reservas antes, durante y, sobre todo, después de la actividad extractiva. Es necesario certificar que se empleen las mejores estrategias de prevención en contra de la contaminación. Por último, un aspecto muy importante es reconocer que todavía existen muchas áreas donde las prácticas mineras y su regulación necesitan ser mejoradas”.

Para entender a lo que se refiere la experta de la Cámara Minera, se debe tener en cuenta que en la mayoría de los proyectos el potencial de erosionar los suelos, sedimentos y degradar la calidad de agua superficial es un gran problema. Las mayores fuentes de corrosión en sitios mineros pueden incluir las siguientes zonas: tajos abiertos, pilas de lixiviación, depósitos, presas de relaves y las áreas de mantenimiento, tanto de equipos como vehículos. También los materiales expuestos provenientes de las operaciones mineras como desechos y suelos contaminados, pueden contribuir a que los sedimentos se carguen de sustancias químicas, principalmente, metales pesados.

Los tipos de impactos asociados con la erosión y sedimentación son numerosos. Por lo general los efectos son a corto y largo plazo. Los minerales relacionados con depósitos de sedimentos pueden reducir el pH, propiciar la pérdida del hábitat y la vegetación, o producir la carga de metales en las aguas superficiales y/o generar contaminación persistente de las subterráneas.

Las sustancias infectantes también pueden generar el aumento de las velocidades de las aguas de escorrentía y de los volúmenes provenientes de nuevas perturbaciones de terrenos, los cuales se pueden terminar convirtiendo en causas de inundaciones aguas abajo, cambios en el cauce de canales de riachuelos y originar un daño estructural a las bases de puentes y entradas de canaletas.

Entre las principales prácticas que se pueden usar para controlar la erosión de las zonas aledañas a obras e instalaciones, tenemos la revegetación, que se aplica cuando se finaliza la utilización de un área (revegetación permanente)o cuando se tiene previsto atravesar ciertos periodos de inactividad en la operación del proyecto, lo cual es denominado revegetación temporal.

Otro procedimiento que se suele llevar a cabo son los Canales de Derivación, que se disponen para evitar que el agua de escorrentía ingrese a las zonas de labores del proyecto minero. Para conseguir este propósito se puede construir una barrera de piedras dentro del canal para reducir la velocidad del agua y el revestimiento, ya sea con piedras, cemento o geomembrana, materiales útiles para minimizar la degradación y formación de residuos.

La estructuración de barreras también se convierte en una técnica empleada para minimizar la velocidad del agua que circula en la superficie disturbada y retener parte del sedimento transportado en el flujo de la misma. Entre los tipos más comunes de estas herramientas se encuentran las de piedra, las de pacas de paja (se recomienda su uso en aquellas zonas que serán revegetadas, porque retienen las semillas que puedan desplazarse por el talud). La última clase es la denominada Silt Fence (barrera para sedimentos finos), la cual funciona perfectamente en zonas que estarán expuestas a la erosión por cortos periodos de tiempo.

Los tratamientos a utilizar se pueden dividir en dos grupos: el de los procesos activos y pasivos. Los primeros requieren una operación continua por parte del hombre, tales como las plantas de tratamiento de aguas residuales. Algunos procesos que se emplean son la neutralización y precipitación, aireación, filtración u ósmosis inversa, intercambio y ablandamiento iónico. Por el lado de las técnicas pasivas, podemos indicar que son aquellas que intentan tratar las aguas sin la intervención humana, entre estas se pueden incluir por ejemplo, la descarga de las aguas de la mina a través de sistemas biológicos, como tierras pantanosas, musgo y turba para el control de ácidos y metales, la reducción de sólidos suspendidos, nutrientes y metales.

La cantidad de agua requerida por una mina varía dependiendo de su tamaño, el tipo de mineral que se extrae y el procedimiento utilizado. Por ejemplo, los yacimientos de metales como el cobre y el oro suelen usar mayor cantidad que aquellos donde se extraen productos no metálicos como el carbón, la sal o las minas de grava. Hay que señalar, sobre todo para los detractores de la actividad minera, que si bien una gran operación puede utilizar una cantidad considerable del preciado recurso líquido, la industria de los minerales en general consume una porción relativamente pequeña a nivel mundial.

Como muestra de las medidas de control desarrolladas por las organizaciones para controlar los problemas de erosión y contaminación de las reservas hidrológicas, el 2014 la Minera Panamá formó parte de una iniciativa para la reforestación de un millón de hectáreas en ese país, actividad que se prolongará durante los próximos 20 años. En la duración estimada del proyecto se tiene presupuestada la plantación de 10,745 hectáreas de árboles, lo que significa la producción del al menos 10 millones de éstos. Este programa termina convirtiendo a la compañía caribeña en la organización privada con uno de los planes de reforestación más grandes del país centroamericano.

Adicionalmente, realiza trabajos de restauración ecológica, lo que implica controles de erosión y revegetación, que tienen como objetivo evitar la pérdida de suelo y mantener lo más limpias posibles las fuentes de agua cercanas a la obra. De esta forma puede observarse la importancia que tienen las medidas diseñadas para la gestión y control de la calidad y cantidad de agua dentro de las labores del negocio minero.

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