La correcta selección de los equipos disminuye el costo de la inversión en el carguío y transporte en minería superficial

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06 Febrero, 2017

La optimización de cualquier proceso de producción debe estar dirigida a buscar el aumento de su productividad y la reducción de los costos. En la práctica las actividades de carguío y transporte siempre están interrelacionadas, entonces, la consecuencia en el costo de una se ve reflejada en la otra. Para disminuir la inversión en esta etapa se necesita seleccionar bien los equipos y prestar atención a los factores que condicionan la actividad.

Para el especialista de la Cámara Minera del Perú, Fulton Carlos Reátegui. “Los costos serán la mejor información para la toma de decisiones en una actividad determinada, esto porque, el valor de cada componente de la labor puede ser monitoreado, analizado y optimizado. Por lo tanto, en minería deben ser considerados como un factor estratégicos, debido a que las decisiones que se tomen en torno a ellos tendrán impacto sobre la viabilidad de la empresa”.

En cuanto a la operación de carguío, el gasto está en relación con el estimado de la producción en un tiempo determinado. Esto servirá para seleccionar el tipo de máquinas que se van a necesitar. En minería superficial, básicamente se utilizan cuatro equipos que son: las palas (eléctricas o hidráulicas), los cargadores frontales y las excavadoras.

Durante la etapa de planeamiento se identifica el origen, la cantidad y calidad del material a beneficiar, así como también las estrategias, tiempos y recursos requeridos para la materialización de lo programado, siempre teniendo en cuenta la generación de un beneficio para la empresa. Esto en función del total del recurso a extraer, la relación desmonte /mineral del yacimiento y las necesidades de las leyes en planta, y al equipo de carguío y transporte que se tiene que comprar.

La selección del equipo estará condicionada por las variables en el diseño geométrico del tajo como: la altura del banco, el ancho de minado y la zona de operación. Por ejemplo la capacidad de cuchara o balde de la unidad de carguío se define en función a la cantidad de material volado, el ciclo de carguío, las características del recurso volado y el “mach factor”, que es la compatibilidad de la unidad de carguío con la de transporte. Dentro de los costos se debe tomar en cuenta el tipo de energía utilizada (eléctrica o combustible).

Entre las medias que se pueden tomar para disminuir los costos, la empresa Komatsu Mitsui, proveedora de maquinarias, ha recomendado realizar una serie de acciones para lograr esto. Por ejemplo, disminuir la distancia de traslado, cambiar el ángulo del carguío y manejar a velocidades lentas, de esta forma se disminuyen las revoluciones del motor y se gasta menos combustible. Siguiendo esta línea la empresa estadounidense Doosan, ha lanzado al mercado sus nuevas cargadoras de rueda de fase IV. Estas máquinas son de alto rendimiento y pertenecen a la generación DL-5. Además de suponer un avance en cuanto a diseño exterior, ofrece una mayor productividad y el ahorro de combustible hasta en un 10%.

Para el aumento de la productividad es necesaria la constante evolución en el diseño de estos equipos. En este aspecto el aporte de las compañías proveedoras de maquinarias se hace indispensable. Por ejemplo, la empresa L&H Omega ha desarrollado un sistema de rodado para las palas de cuerda eléctrica que prolongan en un 30% la duración en el área de trabajo, facilitan el mantenimiento y le otorga mayor movilidad por tierra y barro.

El transporte de los materiales es uno de los aspectos más importantes a controlar en las operaciones a cielo abierto. Esta actividad requiere de grandes equipos cuyo costo por hora es elevado, por lo tanto, es necesario obtener una alta productividad con la correcta asignación de camiones y palas. Un problema persistente en esta tarea son los llamados tiempos muertos: vehículos que esperan demasiado para ser cargados, cobertura insuficiente de la demanda de palas, reasignación no coordinada de viajes, paradas no programadas y otros retrasos en la ruta de acarreo. Esto crea un consumo ineficiente del combustible.

Los equipos de transporte se pueden dividir en unidades discretas (camiones y trenes) y de flujo continuo, como las fajas transportadoras. Entre los elementos que se deben en tomar en cuenta para la optimización de costos están el combustible y los neumáticos. En cuanto al primero, las recomendaciones de la empresa Komatsu son: no dejar el motor en mínimo durante tiempos de espera o pausa, durante el traslado hay que manejar a velocidad baja y constante (disminuyendo la velocidad del motor se mejora la eficiencia del combustible), y realizar el levante de la tolva a baja velocidad.

Otra tarea que ayuda es la optimización en el diseño de los caminos de transporte. Las mejores rutas cuentan con tramos rectos, hay que tener en cuenta que tomar curvas puede generar grandes fuerzas laterales en las llantas, lo cual contribuye a un elevado desgaste y a la separación de las capas del neumático.

Por último, se debe dar importancia al factor humano. Se necesita una buena coordinación entre el personal que estará a cargo, es necesario un diseño eficaz donde la supervisión sea permanente. De esta forma se realiza un trabajo eficiente donde las fallas, como los tiempos de espera prolongados, desaparecerán y eso le permitirá a la empresa extractiva obtener el máximo beneficio de la inversión realizada.