La creación de proyectos sociales en minería para mejorar la calidad de vida de la población

Chinalco Perú S.A a poya la educación en Morococha, Junín mediante la entrega de material escolar. (Fuente:Chinalco)

La industria minera realiza sus actividades en un entorno particular, por lo general en zonas alejadas (rurales), que tienen unas características sociales muy específicas, donde hay carencias y eso lleva a que la población se genere expectativas con la llegada de una empresa. Entonces, es necesario que la compañía tenga un compromiso real con las comunidades en búsqueda de promover el desarrollo de éstas. Esa es la única manera de garantizar la sostenibilidad del proyecto minero.

El especialista de la Cámara Minera del Perú, Guillermo Casafranca García, otorga su visión sobre las expectativas que genera  el arribo de una empresa  a esos territorios: “La minería llega a zonas donde se generan expectativas tremendas, lamentablemente, la falta de inversión del estado en esas comunidades hace que la población desarrolle expectativas, tanto económicas (porque saben que los terrenos se van a revalorizar) y también no monetarias, en cuanto a infraestructura, carreteras, postas médicas y centros educativos”.

La puesta en marcha de un proyecto social parte de la identificación de un problema en la zona donde se encuentra trabajando la empresa minera y tiene como objetivo la eliminación o disminución de dicha necesidad. El plan se  desarrolla en base a la visión de los especialistas y tomando como referencia iniciativas anteriores, esto le permite a la empresa tener información para formular nuevos proyectos, corrigiendo los errores del pasado y adaptándolos a la realidad actual.

La minería contribuye organizando campañas médicas en los sitios donde opera (Furnte:group10noticias)

Como muestra del compromiso con el desarrollo de las comunidades, se puede nombrar el accionar de la minera Chinalco Perú S.A. La empresa trabaja  en el distrito de Morococha (Junín), cuya política de responsabilidad social está basada en cuatro ámbitos de acción: educación (capacitando a los docentes, mejorando la infraestructura educativa y  entregando material escolar), salud (campañas en las especialidades de odontología, ginecología y  oftalmología), desarrollo productivo (capacitando a los pobladores en los oficios comunes de la ciudad), y por último,  el fortalecimiento de las organizaciones sociales.

En el plano internacional, el 2014 la Sociedad Minera Luminas (de origen sudafricano) como parte del desarrollo de un proyecto para el aumento de la extracción de diamantes en Lunda Norte (Angola), puso en marcha campañas de donación de alimentos, asistencia médica e inició la edificación de una escuela en el municipio del Kuango. Todo esto orientado a mejorar la calidad de vida de los habitantes de la localidad.

Otra forma que utilizan las compañías para poder desarrollar sus tareas de apoyo a la comunidad es a través de las colaboraciones con las ONGs y asociaciones extranjeras.  A modo de ejemplo podemos nombrar lo que sucede al interior del país con la alianza estratégica entre diversas empresas mineras y la Sociedad Peruano –Norteamericana PAMS, que lleva atención a miles de pobladores en Huancavelica y otras regiones del territorio nacional. En el campo extranjero se debe mencionar que el 2012 el gobierno canadiense promovió la colaboración entre las empresas mineras y las ONGs.

Lamentablemente este esfuerzo realizado por las empresas mineras responsables por construir una industria sólida y sustentable se ve manchado por la forma de proceder por parte de la minería informal, ya que los que forman parte de este rubro no tienen en cuenta las necesidades del entorno al momento de realizar su labor. Como prueba de ello tenemos lo sucedido en Madre de Dios, donde estas empresas, en su afán de extraer oro,  terminaron contaminando con mercurio el agua el agua, el aire y a los propios pobladores de la zona.